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domingo, 29 de junio de 2014

Las voces sin dueño.

"- ¡¡Abogado!!, ¡¡abogado!!, ¿estás ahí? Sal ratita, quiero verte la colita." 
Me despertó de la siesta del sábado la tele (juro que intenté resistirme, pero me ganó el pulso). En ella, la voz de Anabel Alonso hablando "balleno" en la genial y deliciosa Buscando a Nemo. Uno de esos momentos que quedan en la "meeemoooooooriaaaaaa" (sí, yo también sé hablar "balleno") de manera inevitable en todos aquellos que hayan tenido la oportunidad de verla. Bueno, a lo que iba... esa escena me sirvió para darme cuenta del poquísimo y escasísimo reconocimiento que se da a todos esos actores y actrices que dan vida, con su color de voz y su estilo propio, a los grandes personajes de las películas extranjeras que nos llegan, así como a los de dibujos animados, las series o que te llevan de la mano en los documentales.

Desde aquí quiero pedir públicamente las nominaciones para ellos a premios importantes en la industria del Cine, como pudieran ser los Oscar o los Goya. Y es que, ¿quién no se quedaba petrificado con ese "Volveré" en Terminator, acongojado con el "Abogado" de De Niro en El Cabo del Miedo, seducido con la voz de Natalie Portman, partido de la risa con las tonterías de Homer Simpson, lleno de adrenalina con el "Me cago en la puta, joder!!" de Bruce Willis en La Jungla de Cristal, prendado de la experiencia de Morgan Freeman o impresionado con el papel de Scarlett Johanson dando vida a un Sistema Operativo en la actual Her? ¿A que seguramente siempre tuvisteis curiosidad en saber quién es esa gente que les pone voz para que nosotros los disfrutemos? Bueno, pues yo voy a presentaros aquí a un puñado de actores de doblaje que dan vida a los que más me gustan o que mejores películas creo que han hecho, y que seguro que muchos de vosotros compartiréis.

Si ya habéis leído el blog, es un hecho que Jack Lemmon es mi actor favorito, por lo que no me quedaba más remedio entonces que citar primero a Joaquín Díaz, el hombre que pone voz a sus películas. La escena de la cena en El Apartamento es memorable.


















Siempre quise ser una especie de John McTiernan, es decir, de Bruce Willis en La Jungla de Cristal. Eso sí, con la voz de Ramón Langa, que mola un montón. Por lo menos en algo nos parecemos: yo tampoco tengo idea de qué números han tocado en la lotería...



Confieso que en alguna parte de S7ven tuve bastante miedo. Toda la película deseando que Brad y Morgan Freeman diesen con ese malnacido... Impresionante la voz de Pepe Mediavilla suplicando a Pitt que no disparase en ese final que para mí ha pasado a la posteridad de los thrillers.

 


Otra película que tiene momentos sensacionales es El Cabo del Miedo con un Robert De Niro en estado de gracia. Me sigue poniendo los pelos de punta esa escena en la que Ricardo Solans va buscando al abogado, desafiante, amenazante, sintiéndose superior. Menos mal que elegí la ingeniería informática.

 

Seamos sinceros... ¿hay algo más sexy que ver a Uma Thurman matando sin control con una katana? No. Bueno quizá alguna cosa más, pero poco. Menudos gritos pegaba al son de María Mediavilla. Uma, yo practiqué Judo muchos años... pero no tengo katana.




¡¡ La cantidad de peluches, sudaderas, libretas, dibujos y llaveros que tendré de Mickey !! Ni lo sé. Lo único cierto es que todos hemos crecido con él. Esa vocecilla tan aguda que tenía y qué gracioso era cuando se reía, ¿eh? Pues, por increíble que parezca, la voz le pertenece a un hombretón hecho y derecho como es José Padilla, que además es de esa gente que dices "pues tiene cara de ser buena persona", y que también le pone voz al Director Seymour Skinner de Los Simpsons y a Zapp Brannigan de Futurama. Grande, muy grande.



No quiero, me niego, a cerrar este post sin mencionar a dos grandes dobladores que no están ya con nosotros como son Constantino Romero, el cual dobló, entre otros, a Terminator y el padre de Simba, o a Carlos Revilla, la voz del eterno Homer Simpson. Dios los tenga en su bendita gloria.

Os dejo además un vídeo, por si os interesa, de varios dobladores españoles fantásticos y sus personajes más importantes. Espero que os haya gustado este pequeñito tributo a gente que realiza un trabajo muy difícil y que no se les valora lo suficiente bajo mi humilde punto de vista.

martes, 24 de junio de 2014

El espejo roto

“- El espejo se ha roto.
 - Ya lo sé, me gusta así. Así me veo tal y como me siento.”
Se oye un sonido similar al de un disparo. Shirley McLaine sube atropelladamente las escaleras del descansillo, mientras sus tacones gritan su nombre. Él le abre la puerta, perplejo y ojiplático ante la llegada nerviosa y acojonada de la que acabaría siendo su chica, mientras sostiene una botella de Champagne que acababa de ser abierta y la espuma le chorrea por su sus dedos, su mano y el puño de su camisa blanca. Y en ese momento no importa cuánto liquidito dorado se caiga al suelo, porque está ella y a él le da todo igual. Podría haber pasado una eternidad derramando la bebida, que no le hubiese importado. La invita a pasar, un juego de cartas, y Jack Lemmon culmina la mejor película de la Historia, con permiso de Shirley; El Apartamento.


Podría verla mil y una veces, y siempre encontraría algún detalle, alguna palabra, algún gesto que me haría disfrutarla más y más. Alguien, a quien aprecio de manera infinita, me aconsejó varias veces escribir. Hacerme un blog. Decía que lo hacía bien y que además podría servirme para evadirme un poquito de una realidad parecida a la que vivía este personaje en su película. "Ya sabes, vivo como Robinson Crusoe, náufrago entre 8 millones de personas.", decía. Dicha persona fue quien me descubrió esta película, así que es justo que me deje aconsejar por ella.

Un náufrago... Resulta curioso sentirte así en un mundo interconectado, falso, aparente y, sin embargo, que nos encanta a todos y cada uno de nosotros. "Crearnos nuestro propio papel". Tener 1000 amigos en todas las redes sociales existentes. Y, a pesar de todo, ser un Robinson Crusoe. @RobinsonCrusoe. El amigo Jack lo volvía a clavar: “- El espejo se ha roto. - Ya lo sé, me gusta así. Así me veo tal y como me siento.” . 

No lo voy a negar. Muchísimas veces me siento así. Exiliado de mi Tierra en una ciudad salvajemente preciosa, maravillosamente cruel. Así que, desde este momento, intentaré lanzar mensajes como el que escribo, con cierta asiduidad, al inmenso mar actual, por si acaso alguien quiere parar, sentarse y leer lo que puedo decir acerca de lo que acontece en mi pequeña isla. Tampoco es que tenga mucho que contar, puesto que sólo tengo una vieja raqueta para recudir los spaguettis, pero aquello que os pueda decir será desde el cariño, la sinceridad, la risa y la diversión. Vamos, como en una película de Billy Wilder, pero esta vez con letras. Yo, de momento, ya he descorchado el Champagne